Ganadores del concurso literario de Panini

Belelros se sienta corriendo a escribir, sabe que debe elegir con los jueces los ganadores del concurso literario de Panini pero, después de todo, la participación ha sido bastante alta, especialmente en el correo. Los jueces reclaman ratones nuevos, la rueda de desplazamiento está rota… ¡demasiadas páginas que leer! pensó…

Pero sabía que el momento era inevitable, había que proclamar un veredicto…

¡Hola a todos! Aunque un poco tarde, aquí os traigo los ganadores del concurso literario de Panini.

Empezamos por… ¡Twitter!

El premio es para… @RastiALM con este tweet. ¡Enhorabuena!

Y de su mano salia, con versatilidad natural, la imagen de algo parecido a una planta, y Thrall volvió a ver la luz .

Seguimos por… ¡Facebook!

El premio es para Raúl Huerga con este texto. ¡Enhorabuena!

Con la mirada baja, concentrado, daba la última capa de veneno en sus dagas.

Un sabor amargo se subía por la garganta y notaba su propio pulso como tambores atronadores contra su sien. El silencio era espeso, intenso, y sólo se cortaba de vez en cuando por las plegarias susurradas por su compañero. El olor a sangre, a sudor, a odio y a gloria inundaba aquel lugar. “Ya falta poco” pensó, mientras el polvo entraba por su nariz y sus músculos respondían poniendose en tensión. Levantó la cabeza despacio, una mirada a los lados, todo estaba a punto… La pequeña puerta metálica se alzó despacio, rechinante, y un haz de luz se coló por la rendija, formando dibujos en la arena…

Había nacido para esto, era lo que mejor sabía hacer, la forma en que se sentía vivo, y había llegado el momento… Con un grito unísono saltaron al combate, dispuestos a vencer o morir !Por la gloria!

Veamos al ganador por dejar un comentario… ¡Lonik! ¡Enhorabuena!

Fyngolix

-¿Falta mucho para llegar, rata verde?

Una gota de sudor se deslizó por la nuca del goblin y descendió rápidamente hasta la mitad de su espina dorsal, dejando un fino reguero a su paso. El polvo asfixiaba su garganta y las flemas cada vez eran más densas y rugosas. La mano con la que sujetaba el látigo volvía a sangrar, una vez más. Y por supuesto, el dolor en esa herida no se calmaba. Las falanges estaban destrozadas después de haber soportado el repentino peso de todo el carruaje, cuando Fyngolix intentaba sustituir una rueda desgastada.

-Seré el hazmerreir de toda la Liga como llegue tarde, rata verde.- advirtió el noble. Darion Smith, Señor de Villa del Lago, Conde de Crestragana, Bienhechor de las Regiones Montañosas del Reino de Ventormenta comía un racimo de uvas mientras observaba con desprecio al conductor del carruaje. –No puedo tardar mucho más, escoria.

Fyngolix notó cómo su cuerpo hervía por dentro. Pero no era sólo por el calor. Diez tristes monedas de oro serían el pago por aguantar el calor del desierto, el aire polvoriento de Uldum y la petulancia de aquel noble vestido con caras telas, adornado con doradas alhajas y perfumado en dulzonas fragancias. “Asco” era la única palabra que le venía a la mente.

Y entonces fue cuando volvió a suceder. El eje del carro cedió ante el peso de la mercancía y crujió como las raíces de un árbol derrumbándose. -¿Qué coño ha pasado?- gritó Darion sobresaltado. El goblin contestó en un suspiro desesperado. –El eje no ha aguantado, se lo advertí. “Qué llevará este fulano en esos cofres”, se preguntó Fyngolix.

-No me lo puedo creer. –gritó el noble. -¡Esto es un fracaso! ¿Cómo vamos a salir de aquí? Te lo dije, rata verde. Si no llegamos a tiempo, cobrarás un 80% menos de lo acordado. Arregla este trasto ahora mismo o te acusaré ante tu supervisor de incompentencia. ¿Cuánto más nos retrasaremos? ¿Cuándo llegaremos al destino? ¡Habla ya, sucia rata!

Fyngolix, el tranquilo y apacible Fyngolix, no pudo aguantar más. Sacó una daga que tenía guardada bajo su jubón y con un movimiento rápido la clavó en la garganta del vociferante humano. Un chorro de sangre negra salió con violencia del corte y empapó la cabeza del goblin. Darion Smith, Señor de Villa del Lago, Conde de tal y tal, emitió un sonido ahogado, gutural y escalofriante antes de desplomarse en el suelo poseído por violentos temblores.

-Ya hemos llegado. –dijo el goblin.

Finalmente, pasamos al correo. Los ganadores son:

¡Enhorabuena a todos! Hay que decir, que esperábamos muchísima menos participación en el correo de la que hemos tenido. Hay grandes textos y nos ha costado mucho esfuerzo (y tiempo) el leerlos todos y tomar la decisión de quiénes debían llevarse los premios. Así que con el permiso de los participantes iremos publicándolos periódicamente.

Espero que disfrutéis de vuestros premios. Para poder recibirlos, tenéis que enviarnos los siguientes datos a webmaster@guiaswow.com:

  • Nombre y Apellidos
  • Teléfono de contacto
  • Dirección postal completa

Tened en cuenta que el tiempo de envío no depende de nosotros si no de Panini, a los que una vez más, les agradecemos la oportunidad que nos han brindado.

No traficaremos vuestros datos con los príncipes de mercado Goblins, ¡lo prometemos!

Belelros se aleja mientras se le caen varios maravedíes del bolsillo…

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