Guía del Maestro de hermandad: Parte 1 – Introducción

En esta guía voy a intentar plasmar mis impresiones y aprendizaje a lo largo del tiempo sobre: Cómo ser el Maestro de una Hermandad.

Hace tiempo que llevo queríendo escribir esta guía que vendrá dividida en varias partes. Aprovechando la ocasión, os contaré hoy algo de mi historia personal en el World of Warcraft.

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Cuando empecé a jugar, me reclutó una hermandad multitudinaria en mi servidor (Tyrande), era conocida como Bestias Fatales y el líder de la hermandad se dedicaba a invitar a cualquier jugador que no tuviera hermandad y que estuviera por los alrededores de Ventormenta. Me uní a esta hermandad cuando tenía nivel 30 y apenas sí sabía algo del juego. Al poco tiempo me nombraron oficial de aquella hermandad que cada día tenía más miembros, alrededor de los 300 y poco a poco, el maestro de la hermandad fue delegando más y más en mí. Nadie había jugado con él, y poca gente lo había visto, no teníamos definición ninguna, algunos hacían Campos de Batallas, otros mazmorras y muchos de nivel máximo (por entonces el 70) acababan por marcharse debido a la nefasta organización de la hermandad.

Cuando alguien subía a nivel 60 era nombrado oficial, pero era un simple título, no era nada en sí, era un título vacío. No pasó mucho tiempo antes de que me rondara por la cabeza la idea siguiente: “Si estoy organizando esta hermandad pero no es mía, ¿por qué no creo mi propia hermandad?”

Reuní unos pocos valientes y empezamos una hermandad conocida como Rebelión Oscura.

En estas guías pretendo orientar a los nuevos Maestros de Hermandad, en su camino organizativo, montando una hermandad desde cero. La primera pregunta que hay que hacerse es la siguiente:

¿Realmente quieres ser el Maestro de una Hermandad?

Esta pregunta es clave, ser el Maestro de una Hermandad es algo a priori, bastante serio. Conlleva muchas responsabilidades y muchos quebraderos de cabeza, a no ser que seas una hermandad banco. Debes preguntarte primero:

¿Qué tipo de hermandad quiero formar?

Este es el momento de búsqueda espiritual. Para mí la respuesta fue sencilla. Quería una hermandad amena, organizada y orientada al JcE, quería que los jugadores sintieran al resto de miembros de la hermandad como verdaderos hermanos. ¡Uff! Eso es algo inusual, la mayoría de las hermandades son serias en JcJ o serias en JcE pero no medio-serias. Yo, comencé mi andadura con gente que ya conocía pero es bueno preguntarse, ¿cuántas horas juegas? ¿qué tipo de horarios quieres para hacer bandas o campos de batallas? ¿qué actitud pretendes que tenga tu hermandad? ¿cómo quieres tomar las decisiones en la hermandad? Si vas a formar una hermandad desde cero puedes (y debes) controlar todos estos factores.

 

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¿Cuánto trabajo puedo dedicarle?

Si vas a ser el maestro de la hermandad es de condición indispensable tener tiempo libre para dedicarle a las tareas diarías de llevar una hermandad. Al principio quizás gastes unas 14 o 15 horas a la semana. Crear y organizar reglas, reclutar, organizar las primeras bandas te llevará mucho más tiempo del que esperas. Si crees que no dispones de el tiempo suficiente, este trabajo no es el ideal para ti.

¿Conozco gente que pueda ayudarme?

Puede haber algunas hermandades que se hayan fundado sobre el carisma de un buen líder pero yo personalmente no conozco ninguna. Si vas a ser maestro de hermandad vas a tener que aprender a delegar. Si quieres que tu hermandad tenga posibilidades de sobrevivir debes involucrar a más de una persona en la toma de decisiones de la hermandad. Lo habitual en estos casos es que las decisiones se tomen entre el grupo de oficiales y maestro, teniendo tanto maestro como oficiales el mismo poder de voto.

Una cosa muy importante sobre este tema es escoger a los oficiales con cuidado. Tus mejores amigos no tienen por qué ser los mejores oficiales. Busca gente racional e inteligente, con tiempo libre y mucho entusiasmo para tu proyecto. No hace falta que el primer día tengas a todos los oficiales nombrados, yo de echo tardé varios días en terminar de elegirlos. Es una buena idea reunirte con ellos semanalmente (si la situación lo requiere) para tomar las decisiones de la hermandad. Si no vas a querer ser el Líder de las Bandas, deberás elegir un oficial que lo haga. A falta del Maestro, el líder de las bandas será la persona que tenga más autoridad en la hermandad por regla general ya que tendrá que recibir y solucionar las quejas del día a día en campos de batallas o instancias.

¿Por qué quiero ser Maestro de Hermandad?

Antes de que vayas corriendo al maestro de hermandades para crear la tuya asegúrate de hacerlo por las razones correctas. Personalmente, quería la satisfacción de ver una hermandad organizada y con un rumbo definido. Quería no ejercer demasiada presión ya que no quería ser la típica hermandad profesional de hacer mazmorras. Creo que es mala opción ser demasiado severos o reirnos de los novatos, nadie nace aprendiendo y así las bandas se hacen más distendidas. Una de mis metas es que los miembros de mi hermandad llevaran el nombre de su hermandad con orgullo.Hay muchas malas razones para querer ser maestro. La primera es: “Lo hago porque nadie lo hará”. Esa razón es de las peores ya que no te sentirás agusto. La segunda de ellas es el orgullo. Seamos sinceros, hay un poco de ego en todas las cosas y está bien. Sin embargo, debes preguntarte si realmente estás haciéndolo por conseguir y administrar el botín de una mazmorra, por tener el poder sobre los demás o porque te divierte estar en la cima. Si las cosas van mal en la hermandad, ser el maestro de la hermandad no te hará sentir bien ni nada por el estilo. De echo, te sentirás fatal. De acuerdo con Maquiavelo, es mejor ser temido que ser amado pero en el contexto de World of Warcraft no hay razón ninguna por la que se debiera temer a un maestro de hermandad. Si te comportas como un dictador tus miembros pueden marcharse, enfadados, e incluso aprovechar para robarte algo del banco de la hermandad.

Conclusión

Si has podido responder a estas preguntas satisfactoriamentes y sigues queriendo formar una hermandad espera el próximo capítulo de la guía, en el cuál explicaré como desarrollar unas reglas básicas para tu nueva hermandad.

Puedes continuar leyendo: Guía del Maestro de hermandad: Parte 2

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