Quienes llevamos muchos años utilizando un ordenador seguimos recurriendo a pendrives y discos duros con total normalidad. El problema llega cuando el equipo deja de funcionar, perdemos la memoria USB o necesitamos un documento con urgencia mientras estamos fuera de casa. Ahà es cuando nos acordamos de la nube.
Sin embargo, a pesar de no tenerla siempre presente, la realidad es que ya la utilizamos casi a diario sin darnos cuenta. Las fotografĂas del mĂłvil, los documentos del trabajo o las copias de seguridad de algunas aplicaciones terminan almacenados en servidores remotos. Lo mejor es que existen opciones gratuitas para guardar nuestros archivos sin pagar una suscripciĂłn. Ahora bien, no todas las plataformas ofrecen las mismas condiciones ni protegen nuestra informaciĂłn de la misma manera. Te cuento.
¿Qué es exactamente la nube?

Olvidémonos de tecnicismos. La nube es, básicamente, un conjunto de ordenadores pertenecientes a otra empresa en los que podemos guardar nuestros archivos. En lugar de conservarlos únicamente en nuestro móvil o PC, los enviamos a servidores remotos para recuperarlos cuando los necesitemos.
¿La principal ventaja? Que nuestros archivos dejan de depender de un único dispositivo. Podemos empezar un documento en el ordenador, modificarlo desde una tablet y consultarlo posteriormente desde el teléfono. Solo necesitamos conexión a internet y acceso a nuestra cuenta. Además, muchos servicios sincronizan los archivos automáticamente. Si modificamos un documento desde un dispositivo, su versión más reciente queda disponible en los demás sin necesidad de volver a subirla.
La nube tambiĂ©n funciona como una red de seguridad. Si perdemos el mĂłvil o el disco duro deja de funcionar, los documentos almacenados online continĂşan disponibles. Y es que, teniendo en cuenta la cantidad de informaciĂłn que acumulamos, disponer de una copia adicional no es ninguna tonterĂa.
ÂżEs suficiente con lo gratis o toca pagar?

Depende del uso que queramos darle. Si Ăşnicamente vamos a guardar archivos PDF, documentos, algunas fotografĂas y pequeñas copias de seguridad, lo más probable es que una cuenta gratuita resulte suficiente.
El problema aparece cuando queremos subir álbumes completos de fotografĂas o vĂdeos en alta resoluciĂłn. Este contenido consume rápidamente el espacio disponible y puede obligarnos a eliminar archivos o contratar un plan con más capacidad.
Ahora bien, no deberĂamos fijarnos solamente en los gigabytes gratuitos. Antes de elegir tambiĂ©n conviene comprobar:
- El tamaño máximo permitido para cada archivo.
- Los dispositivos y sistemas operativos compatibles.
- Qué sucede si dejamos la cuenta inactiva.
- Las opciones disponibles para descargar nuestra informaciĂłn.
Dos plataformas pueden regalar una cantidad de espacio parecida y, sin embargo, ofrecer experiencias completamente diferentes. Por eso merece la pena revisar sus condiciones antes de subir todos nuestros archivos.
La privacidad también importa

Al subir un archivo a internet estamos confiando nuestra informaciĂłn a una empresa externa. Entonces, además del espacio disponible, debemos comprobar quĂ© medidas de seguridad utiliza y si la propia compañĂa puede acceder al contenido almacenado. AquĂ entra en juego el cifrado de extremo a extremo.
Este sistema protege los archivos en nuestro dispositivo antes de enviarlos a los servidores. Solo el usuario y las personas autorizadas disponen de las claves necesarias para abrirlos. Por eso, si estamos buscando almacenamiento gratuito en la nube, conviene revisar el tipo de cifrado utilizado, la polĂtica de privacidad y el control que tendremos sobre nuestros propios archivos.
No hace falta ponerse paranoico, pero en la nube podemos terminar guardando contratos, fotografĂas privadas o documentos de identidad escaneados. Teniendo esto en cuenta, es mejor elegir una plataforma que se tome la privacidad en serio.
La nube no deberĂa ser nuestra Ăşnica copia

Aunque resulte muy cĂłmoda, la nube tampoco es infalible. Podemos perder el acceso a la cuenta, olvidar la contraseña o eliminar un archivo por error. Por este motivo, los documentos realmente importantes deberĂan estar guardados en más de un lugar.
Podemos conservar una copia en el ordenador, otra en un disco duro externo y una tercera en la nube. De esta manera, si una de ellas falla, todavĂa tendremos las demás.
También debemos utilizar una contraseña larga y única, además de activar la verificación en dos pasos siempre que esté disponible. De poco sirve que una plataforma emplee sistemas avanzados de cifrado si protegemos nuestra cuenta con una contraseña sencilla o repetida.
Entonces, Âżmerece la pena utilizarla? Pues sĂ, especialmente si queremos acceder a nuestros archivos desde distintos dispositivos o conservar una copia fuera de casa. Los planes gratuitos pueden ser suficientes para documentos, fotografĂas importantes y pequeñas copias de seguridad.
Ahora bien, no debemos elegir únicamente el servicio que más espacio regale. La privacidad, el cifrado y la compatibilidad también importan. Y es que, cuando hablamos de información personal, tener un poco más de control nunca está de más.