banner-trollcrest

Con el brasero a su espalda, sentado en el suelo, Vol’Jin, líder de los Lanza Negra, echa un vistazo a su audiencia. Esta vez no son guerreros, ni brujos ni ese maldito hijo de Grito Infernal Garrosh, esta vez son los jóvenes de la tribu, los primeros nacidos en las Islas del Eco después de muchos años, los que le observan con mirada expectante para que comience su historia…

Hoy, a la sombra de nueh’troh la’gamente olvidadoh eh’pírituh loa, oh voy a explicar la historia de loh trol, raza fue’te y poderosa, pero corrupta en su mih’ma esencia. La historia de loh trol eh’tá llena de taición y sangue, y de lah máh gandeh guerrah que haya vih’to nunca Azeroth, conta loh Aqir, lah razah elfas y lah batallah máh grandeh y sanguientas contra nueh’troh popioh hermanos, tribuh enfent’ás po’ un diferente ideal y diferenteh fo’mah de vivir…

Los Trol, una raza tribal como ninguna otra, y la más extendida en la faz de Azeroth desde las densas junglas de la Vega de Tuercespina a los glaciares pemanentes de Rasganorte, pasando por el desierto de Tanaris e incluso en las zonas donde las viles huellas de la Legión Ardiente dejaron su más profunda impronta. Pero esa capacidad de adaptación y fuerza de voluntad es lo que hace de los trol una raza orgullosa, más que ninguna otra, y a la vez ese orgullo es lo que provoca su corrupción o maldad.

Mientras en el continente occidental de Kalimdor los Gurubashi jugaban con antiguos poderes e invocaban a un antiguo dios, en el nuevo continente oriental, actualmente conocido como los reinos del este, se iniciaba una de las guerras más largas y cruentas de la historia de Azeroth, las conocidas como guerras trol.

Poco después del primer gran cataclismo, los elfos de la noche se encontraban con un dilema, el uso de la magia arcana había llamado la atención de la Legión y propiciado la ruptura de su hermosa tierra, pero sin embargo, había un nutrido número de elfos que eran incapaces de desvincularse por completo de las energías arcanas. Para evitar un conflicto en su nueva tierra, los elfos que aún así querían usar las energías arcanas decidieron exiliarse al oeste, y partieron en busca de su nueva tierra. Este grupo de elfos perdió el color violeta característico de los elfos de la noche y adquirieron una tonalidad más pálida, y se hicieron llamas Quel’Dorei, o altos elfos. Cuando llegaron a su nueva tierra, tuvieron encuentros con sus habitantes foráneos, los humanos y los trol amani. Los encuentros con los humanos fueron fructíferos para ambas facciones, pero sin embargo, los trol no mostraban más que hostilidad para sus nuevos vecinos, ya que los Quel’Dorei habían creado su nueva capital, Quel’Thalas en tierras que eran sagradas para los trol de bosque locales, lo que les granjeó una enemistad eterna.

publicidad