Armas artefacto: Monje


¡Aloha! Tras recuperarnos de la resaca de ayer con el 1º día de Blizzcon 😛 hoy os traemos el arsenal de armas para el Monje. A continuación os mostramos cada especialización con su arma correspondiente y su pequeña historia que trae cada una de ellas ¿Preparados para descubrirlas? ¡Vamos allá!

Armas artefacto: Monje

Solo los veteranos más curtidos de Azeroth poseen la fuerza para blandir artefactos legendarios contra la Legión Ardiente. Tu arma forjada en el mito aumenta de poder a medida que tú lo haces, y tus decisiones modificarán sus facultades y su aspecto, sus sonidos y su manejo en combate. Modela tu artefacto para que sea el instrumento de batalla perfecto, y guía a tu facción en tan crítica situación.

Maestro cervecero – Fu Zan, el Compañero del Errante

fu zna

Hace mucho tiempo, la vigía titánica y guardiana Freya se propuso poblar el mundo y plantó una de las primeras semillas en Pandaria. De ella creció Fu Zan, el primer bosque; de él provienen los bosques de Pandaria. Antes de poblar el resto de Azeroth, Freya creó para sus viajes un bastón de una de las ramas de Fu Zan. Con el tiempo, Freya entregó su bastón al Dragón de Jade, Yu’lon, que más tarde se lo daría a un hozen de una inteligencia única. El Rey Mono, como se le conoce, colgó sus posesiones más preciadas en el bastón, que aún hoy día lleva consigo.

Tejedor de Niebla – Sheilun, Bastón de la niebla

niebla

Durante el reinado del último Emperador pandaren, apareció una profecía sobre la llegada de una Legión implacable que invadiría el mundo de Azeroth y lo destruiría. Para salvar a su pueblo, el emperador Shaohao se embarcó en una serie de pruebas, para las que llevó consigo el bastón Sheilun. Más tarde, empleó la sabiduría que había adquirido para hacerse uno con la tierra. Convirtió Pandaria en un continente aislado y lo ocultó entre la niebla. Lanzó su bastón al suelo, donde permaneció hasta que los monjes del Monasterio Tian lo hallaron y lo llevaron a la Veranda de la Primavera Eterna para custodiarlo.

Viajero del viento – Puños de los Cielos

viajero

Hace miles de años, el famoso herrero Tol’vir Irmaat creó un par de magníficas hojas de mano. Como no estaba satisfecho con el resultado de su trabajo, Irmaat trató de capturar la esencia de Al’Akir, el Señor del viento, para imbuir con ella sus hojas. A Al’Akir no le gustó la idea. Para vengarse del herrero, Al’Akir infundió las hojas de mano de una tremenda cantidad de pura furia elemental. Cuando Irmaat trató de liberar su poder, se generó un gran vórtice que absorbió su ciudad y lanzó las armas por los aires.


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